El Protocolo de Bienestar Animal en Producción Primaria Ganadera establece criterios claros para asegurar un manejo responsable del ganado desde el origen. A través de una evaluación integral, se revisan prácticas de manejo, instalaciones, sanidad, alimentación, capacitación del personal y registros, identificando oportunidades de mejora y evidenciando el compromiso del establecimiento con estándares de bienestar animal.