El hidróxido de sodio (NaOH), también conocido como soda cáustica, es un producto químico utilizado en los procesos de potabilización de agua, principalmente para el ajuste del pH y la neutralización de aguas ácidas. Su uso debe estar respaldado por una certificación de conformidad, que asegure su calidad, pureza y aptitud sanitaria para el contacto con agua destinada al consumo humano.
La certificación contempla la verificación de la composición química del producto, el cumplimiento de límites de impurezas y contaminantes, así como la adecuación de su presentación, almacenamiento y rotulado conforme a la normativa vigente. También se evalúan las condiciones de fabricación, transporte y trazabilidad del producto para garantizar que no represente riesgos para la salud pública.
Disponer de esta certificación es un requisito esencial para que el producto pueda ser utilizado en sistemas de tratamiento de agua potable, brindando garantías tanto a operadores de plantas potabilizadoras como a organismos reguladores y consumidores finales.