Estos recipientes están sujetos a estrictas regulaciones por URSEA por su rol clave en el almacenamiento y transporte de gas. Cumplir con estas normas es vital porque:
- Están diseñados para contener gas licuado de petróleo (GLP) a alta presión de forma segura.
- Deben cumplir con controles periódicos de inspección, recertificación y etiquetado.
- Solo pueden usarse si están habilitados y registrados según la normativa nacional.
- Su correcto uso evita accidentes domésticos, fugas o explosiones.